Como iniciar el viaje de la Fe Wicca

Debe eliminar y disipar su deseo de trabajar la magia en aras de poder.



La Wicca es probablemente más potente de lo que nunca se puede imaginar.
 
Pero la Wicca no se trata de tener poder sobre otro. La Red Wicca restringe 
severamente los hechizos y rituales Wicca '. 
 
Se prohíbe la manipulación, el daño y la coacción. Los hechizos se deben utilizar para
 el bien 
de todos y  no pueden dañar a nadie ni a ningún ser vivo.

Al lanzar un hechizo  este siempre  debe estar abierto al amor. Un hechizo que sea para 
generar  oportunidades. Un hechizo para curar su cuerpo, mente y espíritu.
 
Un wicca  no puede lanzar un hechizo para manipular a alguien a que se enamore 
de él / ella.


Sé paciente.
 
Un Wicca no es algo que se puede llegar a ser en una noche. 
 
Se necesita tiempo, dedicación, entrenamiento mental y espiritual, sólo para alcanzar 
algunas competencias. El aprendizaje nunca se detiene, y los hechizos se vuelven más
 poderosos a medida que siga el camino.

Debes prender las directrices y normas. 
 
Wicca tiene pocas reglas y directrices estrictas de comportamiento. Uno debe encontrar
 la moral en uno mismo. 
 
Siempre se deben  emitir los hechizos con el pensamiento eterno de que este no debe 
perjudicar a nadie, incluidos nosotros mismos.

Esté preparado para escuchar cosas terribles por parte de las personas que no 
entienden. 
 
Wicca ha sido erróneamente asociado con los nazis, satanistas, y adoradores oscuros, 
mientras que hay algunos lugares de América del Norte, donde los wiccanos  pueden 
mostrarse abiertos acerca de sus creencias y prácticas, hay otros lugares donde el abuso
 verbal y el acoso son prominentes.

Si decide que desea convertirse en un Wicca, aprenda  más acerca de las prácticas
 y creencias y la Wicca en general. 
 
Usted podrá registrarse en nuestro blog y solicitar libros de texto para lecturas y 
hechizos. 
 

Después de adquirir conocimientos acerca de la Wicca, deberá decidir si quiere unirse 
a una secta o convertirse en un practicante solitario.

¿Por qué usan los pronombres femeninos para la diosa? En lugar de los pronombres masculinos generalmente utilizados para Dios?

No creemos que el ser divino tenga género. 

 

 


Eso es un concepto humano.

No creo que importe el género que se utilice. Wicca, sin embargo, es abrumadoramente  una religión plagada de mujeres. Si bien hay dos aspectos masculino y femenino de la Divinidad  la hembra es el foco de la religión wicca.

En parte, se trata de la idea de la tierra como nuestra madre, y la Wicca está muy arraigada en la tierra, en la cosecha en el crecimiento y los ciclos de las estaciones.

Viene de la idea de la madre tierra  como creador de la vida.

Es, creo que, en cierto modo una forma de rebelión. Para vivir en una sociedad dominada por los hombres y de subvertir y  decir que no, creemos en un poder femenino, una diosa, algo que es totalmente independiente de la  dominación por los hombres en la vida diaria.

No creo que una Diosa o un Dios sean mejor o peor que otro. En wicca tenemos los dos, o sea el plural. Pero por lo general la  Diosa, porque la mayor parte del enfoque de la fe y la práctica de la Wicca se trata de la curación y para nosotros eso es una energía femenina.

DÍA 6: BILLETE DE VUELTA


El Día 6 empieza con el ejercicio de la relajación activa que has estado practicando toda la semana. Busca un sitio seguro psicológicamente y que sea confortable, donde no vayas a ser molestado, y siéntate y relájate. Cierra los ojos, respira profundamente, y muy lentamente sigue los pasos de la relajación activa. Cuando vayas estando más y más relajado, conserva tu atención enfocada en tu entorno inmediato.

Tan pronto como te sientas totalmente relajado, recuerda las sensaciones que tuviste ayer, cuando practicaste por primera vez el Método Louvre. Imagina que vuelves al mismo lugar ahora, explora mentalmente y conoce tu entorno, esta vez sin la compañía de tu cuerpo.
Escucha el sonido de tu respiración e imagina que estás escuchando este sonido en el mismo banco en que empezaste el ejercicio en el Día 5. Imagina que puedes sentir el pavimento debajo de ti, y el aire en tu cara. Deja que tus recuerdos de esos sonidos y sensaciones tomen forma en tu mente. Imagina que estás en realidad de nuevo en aquel sitio ahora, mejor que recordar cómo era entonces. Luego, cuando esas sensaciones tomen forma completamente en tu mente, imagina que te mueves en derredor y exploras el lugar.
"Visita" mentalmente los mismos sitios que visitaste ayer cuando tu compañero te guiaba por aquella zona. Recuerda los sonidos que oíste, las cosas que tocaste y oliste, y qué cerca sentiste incluso los detalles más pequeños de tu entorno. Recuerda la experiencia que te sorprendió allí, e imagina que te sorprendes ahora de nuevo. Imagina que estás experimentando aquel lugar sin un cuerpo, pero que aún así eres capaz de tener la misma clase de experiencias sensoriales que tuviste cuando estabas físicamente presente en ese lugar. Percibe cómo incluso tu viaje imaginario puede variar sus dimensiones cuando te concentras en diferentes tipos de experiencias sensoriales y diferentes aspectos del entorno más alejado.
No intentes "abrir los ojos" mientras estés en este viaje imaginario. En vez de ello, recuerda la experiencia visual que tuviste cuando estabas físicamente presente en aquel lugar, dejando que tu experiencia mental surja directamente de allí. En suma, mientras continúas con tu viaje imaginario, intenta "moverte" por aquel entorno concentrándote en distintos sitios. Percibe cómo pasas de un lugar al siguiente, no necesitas en realidad atravesar la distancia entre los dos. Puedes, en cambio, "saltar" de un lugar al siguiente. Este es un ejemplo de las muchas formas en que las OBEs no precisan obedecer las leyes de la realidad cotidiana.
Emplea al menos una hora practicando este ejercicio. Luego, cuando te encuentres preparado para terminar tu viaje imaginario, recuerda todas las imágenes y sentimientos que te asocian a tu cuerpo. Recuerda la forma que mostraba tu cuerpo cuando te miraste al espejo en el Día 1, y cómo olía cuando realizaste los ejercicios de concentración sensorial poco después. Recuerda cómo conoces tu cuerpo y el entorno inmediato cuando practicas la relajación activa. Respira pro- fundamente y estira lentamente los dedos de las manos y los pies, des- pereza tus músculos y luego siéntate y mira en derredor de la habitación. Toca tus propios brazos y los de la silla; siente la solidez de la realidad mundana y levántate y camina un poco.
Podrás darte cuenta, como cuando realizaste el viaje imaginario, que has conseguido la sensación de flotar fuera de tu cuerpo. En vez de intentar descifrar si estás realmente teniendo una OBE, puede ayudarte más el permitir que la experiencia surja.

Instrucción de vuelo.— Cuando progreses en el Programa de Vuelo Libre, te sugerimos encarecidamente que hagas un balance en perspectiva, mientras realizas tus rutinas normales y cotidianas. No te evadas de la realidad. También recomendamos que practiques la relajación activa combinada con la técnica del Billete de Vuelta cada día.

DÍA 5: EL MÉTODO LOUVRE

DÍA 5:

EL MÉTODO LOUVRE

El método Louvre fue llamado así después de la experiencia de la escritora Darlene Moore, quien primero practicó este ejercicio, una tarde en el patio del Museo del Louvre en París. Esa noche, cuando se fue a dormir en la cama de su habitación de hotel de la Orilla Derecha, se sintió a sí misma separada de su cuerpo. Minutos después, sintió como si estuviera literalmente volviendo a su cuerpo tumbado en la cama desde el otro lado de la habitación. Había tenido su primera experiencia extracorpórea.

El ejercicio alertó a Moore con respecto a sus experiencias sensoriales; la hizo capaz de explorar intensivamente no sólo el oído, sino el olfato, el gusto, así como la vista y el sentido del tacto. Para llegar a
saber más de las sensaciones relacionadas con su cuerpo, fue capaz, paradójicamente, de abrir su mente subconsciente a la posibilidad de tener una OBE.

Para practicar el Método Louvre, necesitarás un compañero que te ayude a guiarte en el ejercicio. Comienza eligiendo una ubicación rica en variedad de formas, texturas y sonidos. No deberá ser un lugar que hayas utilizado ya antes para otra parte del Programa de Vuelo Libre, ni tampoco un lugar donde hayas pasado algunos ratos en otras ocasiones. Una plaza, parque o playa serán unas buenas elecciones para realizar este ejercicio.
Tus ojos deben permanecer cerrados durante toda la sesión, que te llevará al menos dos horas completas. (Te sugerimos que lleves un par de gafas de sol de modo que atraigas menos la atención de los extraños que haya a tu alrededor). Tú y tu compañero no os hablaréis el uno al otro ni a ninguna otra persona durante lo que dure el ejercicio. En vez de ello, tu compañero utilizará un contacto físico directo para guiarte con éxito por la zona y ofrecerte una selección de experiencias sensoriales no visuales estimulantes.
Permanece con tu compañero hasta llegar al final del escenario elegido. Luego, respira profundamente y cierra los ojos. Presta deliberadamente atención al sonido de tu propia respiración, así como a los sonidos que te rodean. Al igual que con el ejercicio del oído, intenta percibir los sonidos en múltiples capas que se cruzan y mezclan uno con otro. (Observa la diferencia entre la forma en que percibes el sonido con los ojos cerrados y la forma en que lo percibías durante el ejercicio del Día 3, cuando tenías los ojos abiertos). Tómate unos momentos para absorber estas capas de sonido, y luego transmite a tu compañero que estás preparado para continuar, apoyándote en su hombro.

Tu compañero te ofrecerá una variedad de experiencias sensoriales sorprendentes y contrastadas, teniendo especial cuidado en guiarte a través de tu entorno. El o ella puede, por ejemplo, introducirte en una fuente que maneje colocando tu mano bajo ella. Escucha el sonido de la fuente, manando lentamente por tus manos hacia el borde, y luego siente la textura del agua. Tu compañero puede luego sorprenderte con una experiencia contrastante, por ejemplo, ofreciéndote un manojo de olorosas hojas marchitas para que lentamente las huelas y las desmenuces en tus manos. Escucha las hojas cuando las desmenuzas. Percibe su textura y continúa percibiendo los sonidos de tu respiración. Siente las hojas y cómo huelen sutilmente diferente antes y después de haberlas desmenuzado en tus manos. A lo largo de todo el ejercicio, tu compañero estimulará todos tus sentidos no visuales, poniendo especial énfasis en el terreno del tacto.
Tú, por otra parte, debes explorar tus sensaciones físicas como nunca antes lo hayas hecho.
Sé curioso. Cuando tu compañero te guíe en derredor tuyo, utiliza tu sentido del oído, olfato y tacto para comunicarte con determinados aspectos de tu entorno de forma especial. Observa que tu sentido de ti
mismo y de la realidad cambian sutilmente cada vez que enfocas tu atención en un sentido distinto, o una combinación de sentidos. Después de una hora u hora y media, tu compañero te hará que abras los ojos. siéntate en un banco a la sombra, de forma que los ojos no puedan lastimarse por la luz. Si has estado llevando gafas de sol, quítatelas ahora. Respira profundamente, abre los ojos y observa cómo tu conciencia de ti mismo y de tu entorno cambian sutilmente en ese momento. Tómate unos minutos para adaptarte a tu experiencia completa y percibe visualmente la zona inmediata que te rodea.

Concéntrate en el alcance total de la información visual que fluye hacia tus sentidos en el momento en que abres los ojos. Observa cómo de repente el foco de tu sentido de la vista cambia el modo de entender e interpretar la fuerza de tus otros sentidos. Lleva a tu compañero alrededor de los sitios donde has practicado la parte no visual de este ejercicio y que te muestre las cosas que has explorado antes. Ahora concéntrate en recoger toda la información visual que te sea posible, anotando los detalles y la forma en que esos detalles se combinan para formar un conjunto visual. Por ejemplo, observa los nervios de las hojas marchitas y las ondas de la fuente. Como en la primera parte del ejercicio, tú y tu compañero no debéis hablaros uno al otro, sino que debéis comunicaros de forma no verbal cuando explores los campos visuales.
Ahora siéntate en el centro de la zona que hayas elegido y respira profundamente. Observa el modo de percibir el color. ¿Qué colores has elegido para llevar en esta ocasión? ¿Qué colores pueden verse en tu entorno inmediato? ¿Cuando echas una mirada, qué colores ves a lo lejos?

Cuando mires a la lejanía, observa el modo en que el mundo a tu alrededor parece estrecharse y debilitarse en el horizonte. Un grano de arena en tu zona inmediata puede llegar a ser más significativo personalmente que una montaña lejana, o menos, dependiendo por completo de cómo enfoques tu atención visual.
Respira profundamente e inunda tus sentidos con todo lo que te rodea. No analices ninguna de estas sensaciones, pero deja que fluyan a través tuyo. Luego presta atención a varias combinaciones de sensaciones. Concéntrate, por ejemplo, en tus sentidos del olfato y el oído.
Si estás en la playa, escucha las olas romper en la arena y huele la humedad a tu alrededor. Ahora concéntrate en la vista y el gusto.
Percibe los cambios de luz en las olas y saborea la sal en el aire. Ahora concéntrate en el tacto y el oído. Escucha los sonidos cercanos y los sonidos lejanos; al mismo tiempo, siente tus ropas contra la piel y la
arena debajo de ti.
Instrucción de vuelo.— Después de terminar el Método Louvre, toma un descanso y emplea el resto del día divirtiéndote o realizando actividades que no tengan que ver con el Programa de Vuelo Libre. Esto dará a tu
mente oportunidad de asimilar las experiencias que has tenido hoy sin llegar a agotarte.